
Con inversión superior a $1.500 millones, Gobierno fortalece producción cafetera de Pueblo Bello
En la sede de la Alcaldía Municipal se realizó la clausura del proyecto que benefició a 96 familias cafeteras del municipio PDET de Pueblo Bello.
En la finca del señor Pablo Arias, productor de la vereda Costa Rica II, en Pueblo Bello, la producción de café ahora se realiza con mejores equipos y con un aroma diferente: a dignidad. Como él, 96 familias de este municipio ubicado en la Sierra Nevada de Santa Marta fueron beneficiadas con un proyecto que, además de acompañamiento técnico, les entregó insumos y herramientas para fortalecer su producción. La iniciativa fue liderada por el Gobierno del presidente Gustavo Petro, a través de la Agencia de Renovación del Territorio (ART), mediante un convenio con la FAO.
Según indicó Belia Bustamante, coordinadora subregional de la ART en la Sierra Nevada y Serranía del Perijá, el convenio tiene un valor superior a los $1.500 millones, de los cuales la ART aporta $919 millones.
Las familias de las veredas Costa Rica I, Costa Rica II, Nuevo Horizonte, Casa de Zinc, El Cairo, Las Mariposas, La Honda y Casa e’ Tabla, pertenecientes a las asociaciones Asoanei, Asoprocae y Asovucam, recibieron herramientas como guadañas para el fortalecimiento de sus cultivos de café.
Analdo Bolaños Mindiola, representante del Cabildo kankuamo, precisó: “hicimos el acompañamiento en todas las reuniones y el seguimiento a las comunidades y la verdad me permito felicitar al gobierno del presidente Gustavo Petro por tremendo proyecto que finaliza ayudando a las comunidades de verdad”.
Por su parte, el miembro de la junta directiva de Asoprocae, Ramón Eduardo Muñoz, señaló que los insumos entregados contribuirán a mejorar las labores de limpieza y mantenimiento de los cultivos de café, lo que permitirá aumentar la productividad. Según indicó, estiman incrementar la producción en al menos 40 sacos adicionales.
Belia Bustamante, coordinadora subregional de la ART, resaltó que el proyecto representa más que la renovación de cultivos: simboliza la siembra de oportunidades, la dignificación del trabajo campesino y étnico, y una apuesta colectiva por el desarrollo rural con identidad, sostenibilidad y justicia social. Las 96 familias participantes, junto con sus organizaciones, no solo fortalecen la producción de café, sino que reafirman la importancia del trabajo asociativo, el diálogo de saberes y la preservación de prácticas culturales que dan sentido al territorio”.
“El camino recorrido durante su ejecución deja capacidades instaladas, conocimientos compartidos y redes de confianza que trascienden el tiempo del proyecto. La apuesta por cafés diferenciados, la transición agroecológica y el liderazgo de mujeres, comunidades indígenas y población víctima consolidan una experiencia que integra productividad, inclusión y resiliencia”, añadió la coordinadora subregional de la ART, Belia Bustamante.
“Cerrar este proyecto no significa un final, sino la apertura de nuevas posibilidades para que Pueblo Bello continúe posicionándose como un referente de café con enfoque étnico-campesino, construido desde la participación, la organización comunitaria y el amor por la tierra. Lo sembrado hoy seguirá dando frutos en bienestar, autonomía y futuro para las generaciones que vienen”, precisó.