
Ganadería que siembra vida: 71 familias del Sur de Bolívar estrenan futuro sostenible
En la vereda Caño Bodegas, se escribió hoy un nuevo capítulo de esperanza para el campo colombiano. Setenta y una familias afrodescendientes, agrupadas en el Consejo Comunitario de Negritudes, recibieron no solo terneros, sino las semillas de un sueño colectivo: una ganadería que alimenta, protege y perdura.
La Agencia de Renovación del Territorio (ART) Subregional Sur de Bolívar lidera la transformación de los territorios y ha acompañado el proceso de coordinación y desarrollo estratégico en la vereda Caño Bodegas, municipio PDET de Yondó - Antioquia. Gracias al contrato No. 797 de 2020 entre CORURAL y el Fondo Colombia en Paz, 71 familias del Consejo Comunitario de Negritudes recibieron asistencia técnica y un ejemplar de la raza bovino. Está transformación combina progreso económico y sostenibilidad ambiental.
La apuesta silvopastoril que transformará el territorio
Con una inversión de $1.093 millones* del Fondo Colombia en Paz y ejecutado por CORURAL, este proyecto —firmado bajo el Contrato 797 de 2020— es un modelo de *reconciliación entre el hombre y la naturaleza.
"No es solo un ternero. Es la promesa de que nuestros hijos verán crecer los árboles que hoy plantamos junto al ganado", afirmó con emoción Juliana Alessandra Sánchez Mosquera, líder legal del Consejo Comunitario, durante la entrega.
Los números de la transformación:
- Triplicarán la capacidad productiva: de 1 a 3 reses por hectárea.
- Reducción del 40% en la presión sobre bosques, según proyecciones técnicas.
- Ingresos estables para familias que por décadas sobrevivieron con lo mínimo.
Voces que pintan el futuro
Brayan Rodríguez, concejal de Yondó y miembro de la comunidad, no ocultó su orgullo: "Esto no es un proyecto, es una revolución tranquila. Nos enseñaron que ganadería era tumbar monte; hoy sabemos que es criar vida en armonía".
Un mensaje al país
Mientras los niños de Caño Bodegas correteaban entre los árboles recién plantados, un anciano de la comunidad resumió el milagro: "Antes nos decían pobres por vivir en el campo. Hoy somos ricos: tenemos tierra viva y un gobierno que nos cree".
Este es el sur de Bolívar que construye paz: con terneros en los corrales y biodiversidad en pie.