
Comunidades agradecen al presidente Gustavo Petro por su compromiso con la Universidad del Catatumbo
“¡Gracias Petro, viva Petro!” fue la expresión que se escuchó una y otra vez entre líderes y lideresas comunitarias del Catatumbo durante la visita de seguimiento a las obras de construcción de la Universidad del Catatumbo, una de las apuestas más importantes del Gobierno del Cambio para garantizar el derecho a la educación superior en los territorios históricamente olvidados.
El encuentro fue liderado por la Agencia de Renovación del Territorio (ART), con el acompañamiento del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (DAPRE), el Fondo Colombia en Paz, el Ministerio de Educación, la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, la Gobernación de Norte de Santander, la Alcaldía de El Tarra, la Defensoría del Pueblo, los organismos de control y la cooperación internacional de la MAPP-OEA y la Misión de Verificación de la ONU en Colombia.
Durante la jornada se constató un avance del 31% en la obra, frente al 50% programado. Ante esta situación, el contratista se comprometió a implementar un plan de choque que asegure la entrega de la primera fase a más tardar el 30 de mayo de 2026. También se acordó fortalecer la veeduría técnica y ciudadana con tres profesionales —ingeniero, abogado y contador— propuestos por la comunidad y contratados por el Fondo Colombia en Paz.
El Ministerio de Educación anunció que la segunda fase de la infraestructura contará con recursos de la vigencia 2026, y confirmó que el proyecto de ley que crea la Universidad del Catatumbo avanza a su segundo debate en el Congreso de la República. Además, por instrucción directa del presidente Gustavo Petro, se pondrán en marcha aulas modulares para iniciar programas de educación superior mientras culmina la construcción de la primera fase.
Avances, compromisos y nuevas oportunidades
El director general de la ART, Raúl Delgado Guerrero, destacó los compromisos alcanzados y las buenas noticias para el territorio: “Se definió una estrategia para aumentar la vinculación de mano de obra local, lo que dinamizará la economía del Catatumbo. El Ministerio de Educación confirmó la financiación de la segunda fase, y la Agencia Española de Cooperación Internacional aprobó un aporte de 20.000 millones de pesos, con una contrapartida de 4.500 millones de la ART, para mejorar el acueducto de El Tarra”.
Delgado enfatizó que el presidente Gustavo Petro no tiene responsabilidad en los retrasos actuales, ya que el proyecto fue recibido sin estudios ni lotes definidos: “El compromiso del presidente ha sido firme. Ordenó construir aulas modulares para que la educación superior empiece cuanto antes. Por eso hoy las comunidades le agradecen profundamente su decisión de poner los ojos en este territorio históricamente olvidado”.
Voces del Catatumbo: educación, inclusión y esperanza
Las comunidades reafirmaron su esperanza en la Universidad del Catatumbo como un símbolo de paz, conocimiento y transformación.
Isabel Toscano, lideresa juvenil de El Tarra, expresó: “La educación es el arma más poderosa contra la violencia y el reclutamiento. Agradecemos al presidente por creer en nuestro territorio y abrir una puerta de esperanza real para la juventud catatumbera”.
Desde Sardinata, Berta Prado Machado, lideresa campesina, añadió: “Queremos estudiar, superarnos y ser ejemplo para nuestras hijas e hijos. Gracias al presidente Petro por pensar en las mujeres cabeza de hogar”.
Alejandra Mandón, lideresa trans de Convención, celebró el enfoque inclusivo del proyecto: “La Universidad del Catatumbo debe garantizar espacios para las mujeres y las personas LGBTIQ+. Este sueño educativo no puede quedar como un elefante blanco”.
Por su parte, Juan Carlos Quintero, coordinador general de Ascamcat, resaltó que la iniciativa representa “un avance en el reconocimiento del campesinado como sujeto político y una apuesta por la educación popular”.
Y desde Hacarí, Aleider Contreras, integrante de la Mesa Comunitaria, resumió el sentimiento general: “Por primera vez vemos los cimientos de un sueño que nació de las comunidades. Agradecemos al presidente Petro y al doctor Raúl Delgado por ponerse la camiseta por el Catatumbo”.
Finalmente, Robert Rodríguez, líder comunitario de El Tarra, cerró con una convicción compartida: “A pesar de las dificultades, reafirmamos nuestro compromiso. La Universidad del Catatumbo será símbolo de paz, conocimiento y dignidad para nuestro pueblo”.