
Proyecto de Buenas Prácticas Agrícolas fortalece a productores de cacao en el Catatumbo
La Agencia de Renovación del Territorio (ART) continúa impulsando el desarrollo productivo y sostenible de las familias cacaoteras del Catatumbo, a través del proyecto “Implementación de acciones para iniciar el proceso de certificación en Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) en predios de pequeños productores presentes en los municipios PDET de la subregión Catatumbo, Norte de Santander”.
Con una inversión total de $2.100 millones y una duración de 12 meses, la iniciativa beneficia a 263 familias campesinas pertenecientes a 13 asociaciones de cacao en los municipios de Convención, El Carmen, Hacarí, El Tarra, Teorama, Sardinata y Tibú, quienes avanzan hacia la certificación en BPA, requisito clave para acceder a mercados más competitivos y sostenibles.
Avances en Hacarí
En el municipio de Hacarí, 39 familias afiliadas a la asociación ASOPROHACARÍ recibieron insumos y dotaciones que fortalecen la infraestructura y el manejo ambiental de sus fincas. Las entregas incluyen áreas de compostaje, bodegas, puntos ecológicos, señalización y adecuaciones sanitarias, elementos esenciales para cumplir con los estándares exigidos por las Buenas Prácticas Agrícolas.
Para Isaac Rangel, productor de cacao de la vereda Mesitas, esta entrega representa un logro colectivo: “Nos sentimos agradecidos. Este proyecto llevaba tiempo formulado y ahora es una realidad. Queremos que todos los beneficiarios cumplan con su parte para alcanzar la certificación”.
Por su parte, Ismenia Alvernia, también integrante de ASOPROHACARÍ, destacó: “Esto es un sueño hecho realidad. Con estos materiales mejoraremos la calidad del grano y seremos los primeros en exportar cacao desde Hacarí”.
Transformación territorial
Estas acciones se complementan con asistencia técnica, ambiental y socioempresarial, Escuelas de Campo para Agricultores (ECA), análisis de suelo y agua, y la elaboración de un manual de BPA para el cultivo de cacao.
El presidente de ASOPROHACARÍ, Jhon Geiner Herrera, resaltó: “Agradecemos a la ART y a todas las entidades que hicieron posible este proyecto. Para los campesinos, significa progreso y esperanza”.
Con este avance, las familias del Catatumbo consolidan un modelo productivo que combina calidad, sostenibilidad y paz territorial, contribuyendo al fortalecimiento del campo colombiano y al cumplimiento de los compromisos del Acuerdo de Paz.