
Una vía para la esperanza y la paz en el Catatumbo: Convención avanza en dignidad y permanencia en el territorio
En el Catatumbo, donde durante décadas la violencia, el abandono estatal y las difíciles condiciones geográficas han marcado la vida cotidiana de las comunidades, hoy se consolida una obra que representa mucho más que infraestructura: es una apuesta concreta por la paz, la dignidad y la permanencia campesina en el territorio.
En el marco del Convenio 1727-2024, se entregó a las comunidades la obra de mejoramiento de la vía Convención – Casa Blanca – Balcones – La Victoria, uno de los principales corredores de vías terciarias del municipio de Convención, Norte de Santander. Este proyecto contempló la construcción de 810 metros lineales de placa huella en cuatro tramos, además de seis alcantarillas y dos muros de contención, como respuesta directa a las necesidades históricas de las comunidades rurales del Catatumbo.
La obra fue financiada con recursos del Fondo Colombia en Paz, con un valor total de $3.533.945.457, y contó con una interventoría de $383.757.909. Se trata de una inversión que materializa los compromisos del Acuerdo de Paz y de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), construidos desde la voz del campesinado y las organizaciones comunitarias.
Para David Ibáñez Durán, coordinador de la Agencia de Renovación del Territorio (ART) en la subregión Catatumbo, esta obra representa el cumplimiento de la palabra empeñada. “Seguimos trabajando desde la Agencia de Renovación del Territorio para dar cumplimiento a los compromisos que han quedado plasmados en los PDET, compromisos que también dan cumplimiento al Acuerdo de Paz”, afirmó, resaltando además el significado personal de este avance para el municipio. “Como hijo de Convención, me siento muy complacido de estar hoy acá compartiendo con ustedes”.
Desde las comunidades, la vía se vive como un hecho histórico. Aleixer Suárez, presidente de Asojuntas del corregimiento Balcones, recordó que el campesinado ha sido históricamente golpeado por la violencia y el abandono, y que por eso este tipo de inversiones son fundamentales para la paz. “Los PDET están dando cumplimiento a lo que el campesinado ha planteado. Nosotros necesitamos inversión, necesitamos que nuestros hijos se críen en un ambiente de paz, y estos proyectos traen paz”, señaló, destacando que hablar de vías, educación y vivienda digna es hablar de condiciones reales para transformar el territorio. Para Suárez, esta obra es “un sueño cumplido” para campesinos, campesinas, estudiantes y docentes, y una historia que quedará en la memoria de las generaciones futuras.
El impacto de la obra también se mide en términos de seguridad y protección de la vida. Edward Sarabia, integrante del Comité de Control Social, explicó que mejorar esta vía significa prevenir accidentes y cuidar a las comunidades. “Esto también es para salvar vidas humanas. En el pasado hemos tenido accidentes y mejorar esta vía significa mejorar las condiciones de las comunidades”, afirmó.
Para quienes viven y trabajan la tierra, la vía representa esperanza y futuro. Campo Elías Hernández, campesino de la zona, expresó el sentir colectivo: la gratitud de una comunidad que recibe el año nuevo con una vía que permite transitar mejor y seguir avanzando, sin quedar aislados cuando llegan las lluvias.
Desde la administración municipal, el alcalde de Convención, Alexander Botello, destacó que este tipo de proyectos fortalecen la confianza de la gente en el Estado. “Estas obras son las que transforman el territorio, las que le dan confianza a nuestra gente para seguir trabajando. Agradecemos al Gobierno Nacional por tener una mirada puesta en el Catatumbo, porque eso nos da tranquilidad para seguir trabajando por la paz tan anhelada”, señaló.
El liderazgo comunitario, y especialmente el de las mujeres, ha sido clave para que estas iniciativas se conviertan en realidad. Alcira Carvajal, integrante de la Mesa Comunitaria de Convención, resaltó que esta obra es el resultado de años de reuniones, capacitaciones y trabajo colectivo. Recordó cómo antes, cuando llovía, transitar por la zona era casi imposible, y hoy la vía se convierte en una oportunidad para sacar los productos, atender emergencias y mejorar la calidad de vida. Con emoción, también evocó a los líderes y lideresas que hoy no están en el territorio, pero cuyos esfuerzos siguen vivos en cada metro construido. “Si tenemos las carreteras en buen estado, podemos sacar nuestros productos a vender, llegar más fácil al pueblo, atender a un enfermo. Aquí cultivamos cacao, caña panelera, café, frijol, maíz, aguacate, naranja y mandarina, y estas vías nos permiten vivir de lo que producimos”, expresó.
Desde la vereda Romeritos, Érika Garcés, presidenta de la Junta de Acción Comunal, destacó el impacto directo en la educación y en la vida cotidiana de niñas y niños. Antes, cuando amanecía lloviendo, muchos no podían llegar a la escuela. Hoy, la vía facilita el transporte escolar y el traslado de productos como yuca, plátano, café y cacao, fortaleciendo la economía campesina y el derecho a la educación.
Finalmente, Jimmy Castro, representante de Asojuntas Balcones, subrayó la importancia estratégica del corredor vial, que conecta al municipio de Convención con otros territorios y comunidades, incluyendo a la comunidad indígena Barí. “Es un corredor vial bastante importante, y su mejoramiento representa una transformación real para el tránsito y la integración territorial”, afirmó.
Esta obra es una muestra del compromiso del Gobierno Nacional con la paz en el Catatumbo, una paz que se construye con hechos, con inversión pública, con enfoque territorial, comunitario y de género, y con vías que permiten que el campesinado permanezca en su tierra, saque sus productos, cuide la vida y proyecte un futuro digno para las próximas generaciones.